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Boletín Vida y Misión: Noviembre – Diciembre 2019.

ADVIENTO –  NAVIDAD

Tiempo de renuevo, preparación, esperanza.

Apreciada hermandad de la Iglesia Metodista de Chile, estamos ad portas de finalizar el año, prontos a llegar al mes de diciembre, época que nos inunda de alegría, esperanza, renuevo, ya que es un tiempo de preparación para encontrarnos con el Mesías, el Salvador,  Emanuel -Dios con nosotros.

Es un tiempo de encuentro, en donde podemos renovar nuestra vida con el Señor todopoderoso. Este Dios que se revela en Jesucristo y que cada año nos da una nueva oportunidad de encontrarnos para seguir avanzando, ¿Pero avanzando en qué? Si reflexionamos como ha sido nuestro año, de manera individual, colectiva y eclesial ¿En qué hemos avanzado?, ¿En qué momentos de nuestra vida Jesucristo se ha revelado de forma tan impactante como su nacimiento? ¿Hemos podido visualizar esa revelación o sólo nos hemos quedado intactos o estancados en la cotidianeidad de la vida? ¿Qué nos obstaculiza para mirar y ver a Cristo en los rostros de los demás? ¿La navidad es sólo un gran recordatorio, todos los años del nacimiento de este niño?

Jesús nació y caminó en la tierra como un ser humano y como Hijo de Dios, revelándose a cada instante, no esperando una fecha crucial, sino que en su caminar cotidiano mostraba ese amor por la humanidad, y que aún lo sigue haciendo. Por lo tanto, eso mismo demanda de nosotros y nosotras, que revelemos a Cristo no solamente en el tiempo de adviento y/o navidad, sino que a cada instante, mostremos, enseñemos y vivamos su nacimiento, su caminar, su muerte y resurrección, que entregó salvación desde su nacimiento.

El tiempo de Adviento, es tiempo de espera y  de  reflexionar, donde debemos ver  nuestra propia vida, lo que estamos construyendo para las nuevas generaciones. Es un tiempo de meditar sobre nuestro medio ambiente y  como vamos a cuidar la tierra creada por Dios. Es un tiempo para enfocarnos en él, el regalo de Dios para la vida eterna, en lugar del consumismo y materialismo que clama por nuestra atención en estos días.

Es tiempo de renovarnos espiritualmente, a través de nuestras oraciones, pensamientos y hechos. Es una  oportunidad para reflexionar sobre cómo podemos abrirnos a la obra de Dios en nuestras vidas y cómo podemos crecer en fe y obediencia.  Compartir nuestro gozo y nuestra esperanza con los demás, compartir la historia y el espíritu de la navidad.

Pero importante recordar, no esperar esta fecha crucial, sino que sea un acto diario de reencuentro con nuestro Dios, nuestro Padre, nuestro Amigo. Un reencuentro que trae vida y esperanza, como el nacimiento de un niño.

Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad. Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo. Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.  Juan 1:14-16

 

Pastora Alejandra Romero

Superintendente Distrito Concepción

(Bío-Bío y Ñuble)

Boletin Vida y Misión Digital Nov_Dic

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